CAMBIA TUS CREENCIAS Y CAMBIARÁ TU VIDA

A estas alturas, prácticamente todo el mundo tiene asumido que son nuestras creencias, o recuerdos del inconsciente, las que dirigen nuestra vida. Nuestra mente subconsciente, esa gran desconocida para la mayoría, es quien nos lleva por caminos de placer o de dolor, quien nos dirige directamente hacia esa piedra en la que tropezamos día sí y día también, o al contrario, nos dirige por caminos donde todo fluye y todo está bien. Y todo eso en base a nuestras creencias.

Una creencia es la aceptación de aquello de lo que hemos sido testigos, de aquello que hemos experimentado o conocido por nosotros mismos, incluso antes de nacer; o de aquello que nos han transmitido otros mientras no teníamos capacidad para valorarlo. Familiares, amigos, profesores, líderes de opinión, etc., están en el origen de gran parte de las creencias que tenemos y que nos condicionan en el día a día definiendo nuestra realidad sin ser nosotros conscientes de ello. La historia, la religión o la ciencia son asimismo el origen de un sinfín de creencias.

Nuestras creencias tienen un papel clave en la forma en que construimos todo nuestro mundo. Se reflejan en nuestra manera de abordar nuestras relaciones, nuestras amistades, nuestras carreras e incluso nuestro estado de salud. Nuestro mundo no es nada más, ni menos, que un reflejo de todas nuestras creencias.

Basta con sustituir una de nuestras creencias limitantes por una creencia potenciadora para cambiar nuestra realidad, para enfrentarnos de forma diferente a esa situación que antes nos angustiaba, para estar tranquilos donde antes nos exaltábamos, para tener confianza y seguridad cuando antes éramos un mar de dudas. Son cientos de personas las que he visto transformarse en cuestión de minutos, comenzando por mí mismo en distintos temas.

La transformación de una creencia comporta cambios físicos. Además de grabarse energéticamente la frecuencia de dicha creencia en nuestras células, se activan las conexiones neuronales necesarias para que esa creencia pueda generar un determinado patrón de comportamiento, tal como demostró el neurociéntífico Jeffrey Fanning. Cada creencia requiere de una determinada activación neuronal en nuestro cerebro para poder ser ejecutada, y la simple transformación de una creencia, genera dicha activación.

Cuando transformamos una o varias creencias, lo que estamos haciendo realmente es cambiar nuestra frecuencia vibratoria, al tiempo que ampliamos el número de conexiones neuronales en nuestro cerebro, integrando plenamente ambos hemisferios del cerebro, situación imprescindible para desarrollar todo nuestro potencial.

Son diversos los caminos que podemos utilizar para reprogramar creencias a nivel subconsciente; unos son simples, otros complejos; unos rápidos, otros lentos; unos podemos aprenderlos y utilizarlos nosotros mismos, otros dependemos de los conocimientos y experiencia de otras personas. Utiliza el que consideres, pero utiliza alguno. De no hacerlo, continuarás siendo rehén de tu subconsciente, cuando éste debería ser tu mejor aliado para ser la persona que tú deseas y alcanzar las metas que te propongas en la vida.

Para aquellos que utilizan técnicas basadas en la repetición de afirmaciones positivas, o incluso quienes prefieren el Ho’oponopono, el método Silva, la Programación Neurolingüística, etc., algunas recomendaciones que ayudan a realizar la transformación más rápidamente:

  • Hacerlo siempre con los ojos cerrados y concentrándonos en la frase que repetimos. De este modo bajamos la frecuencia del cerebro y eliminamos una gran parte de los estímulos externos.
  • Juntar las yemas de los dedos, sin que las palmas de las manos estén en contacto. Con esto permitimos la generación de una determinada energía que permite amplificar la energía de nuestra intención, y facilita la grabación a nivel subconsciente.

 

Estos simples consejos permiten mejorar los resultados de la técnica que utilices.

Por último, voy a pedirte que no me creas, que pongas en duda todo lo que acabas de leer. Simplemente permítete acercarte al mundo de tu subconsciente y experimentar. Busca transforma tu vida en aquellos ámbitos que no te gusten y observa los resultados. Hazlo por el camino que desees y saca tus propias conclusiones.

 

Lo que lees lo olvidas, lo que aprendes lo recuerdas, y lo que experimentas lo interiorizas realmente.

Ricardo Eiriz

1 Comentario

  • Alejandro Naranjo Posted 5 Febrero, 2016 1:01 pm

    Son muy interesantes tus libros

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